"El resultado de la biopsia salió positivo."
Esas son palabras duras que nadie quiere escuchar nunca. Las escuché a mis 31 años. Jamás pensé que me fuera a suceder, vamos, soy joven, llevo una vida saludable, hago ejercicio, como bien, lacté a mi hijo a tiempo completo ¡no me pasó por la mente que aquello que tenía en mi seno fuese cáncer!. Si esta es tú situación, o la de alguien a quien conozcas, aquí te cuento mi historia, pues tal vez en ella te puedas sentir identificado.
En Mayo de 2017, fuí a mi ginecólogo, pues luego de un cabesazo que me dio sin querer mi hijo en el seno, noté que tenía una pelotita del tamaño de un granito de arroz en el seno izquierdo. Así que fuí donde mi ginecólogo pues la masa yo sentía que había crecido. El Dr me refirió para realizarme los exámenes pertinentes, la mamografía y una sonomamografía, ambas recomendaron hacerme una biopsia. El me refiere al cirujano y en Junio 2017, me hace la biopsia del seno. La biopsia salió negativa. Estaba súper contenta, pues mi mamá llevaba desde 2014 batallando un cáncer de ovarios, así que un resultado positivo era lo menos que quería en ese momento.
La masa continuó creciendo, muchas cosas pasaron en mi vida profesional y personal, y el tiempo siguió pasando. En verano 2018, vuelvo donde el ginecólogo, la masa se sentía súper grande. Recuerdo que ginecólogo me llevo prácticamente de la mano a radiografía para que al próximo día fuera yo la primera y que los resultados estuvieran el mismo día, y así fue toda la semana de estudios tras estudio. Hasta que me vió el cirujano nuevamente y me indicó que había que hacer una lumpectomía. Yo entre ignorante y confiada por el resultado anterior le dije que en esos momentos no podía pedir tiempo en el trabajo, que lo dejaramos para un mes. De más está decir que me hechó un regaño, pero accedió a operarme en un mes.
Llegó el día de la operación, y todo salió bien. En una semana comencé a sangrar por la herida y le escribí al cirujano si me podía ver. Eso coincidió con los resultados, aunque en la conversación no me dijo nada, sí me dijo que fuera acompañada. Hice el turno en sala de emergencias y el me buscó, pidió un cuarto, fue todo tan confuso pues su secretaria a quien le había tomado cariño se quedó afuera con los ojos aguados.
"Llegaron los resultados...salió positivo"
Cayó como un balde de agua fría, pero no lloré. Simplemente dije "pa'lante, vamos a meterle mano".
Y desde ahí comencé a vivir de nuevo...
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